El sábado no fue una tarde cualquiera, Lerda ya no era más presidente y las caras de los hinchas reflejaban tranquilidad de saber que el club ya no estaba en manos de la soberbia y la mentira. En lo futbolístico había mucha incertidumbre en saber si por fin se torcía la historia.
Con el mismo equipo que venía de sacar un punto de local, con 7 mediocampistas de los cuales 2 estaban disfrazados de delanteros, salía Unión a la cancha en busca de algo que últimamente es palabra difícil: ganar. Partido parejo en el comienzo, hasta que sucedió lo de costumbre promediando la primera etapa roja directa, esta vez Núñez se fue antes de finalizada la etapa a las duchas. De ahí en más fue otro el partido, sin merecerlo el naranja se pone en ventaja de penal, a través de su figura Oliva. Pero no iba a durar mucho la alegría, ya que Sabir de pésimo arbitraje, estaba en deuda con el local y que mejor sancionar un penal que solo él vio. El arquerito del Milán cordobés, ponía el empate con el que se cerraba la etapa. En el segundo tiempo, Suarez se animo un poco, no mucho y manda a la cancha a Cerezo, en el arranque el naranja tiene la oportunidad más clara del partido pero la fortuna no iba a estar de su lado. Sin hacer mucho el local llega al segundo gol y definitivo. El resto fue para el aburrimiento, ya que se hace muy difícil jugar sin delanteros. Todo es producto del mal momento institucional resumido en un trapo.
Fuente: Sebastián Degani
Etiquetas: Apertura 2008
